Campañas de 1915 y 1916 (Primeras batallas)
- 1 may 2013
- 2 Min. de lectura
El primer ataque de Italia fue dirigido a una ofensiva para conquistar la ciudad de Gorizia, a través del río Isonzo. A partir de finales de junio de 1915, del Karst continuaron intensos combates en los que la primera línea cedió bajo la artillería italiana Austro-Húngarica cerca de la parte 89 de Redipuglia durante la primera batalla del Isonzo. Durante la segunda ofensiva de verano, los ataques italianos obligaron a los austro-húngaros a retirarse a sus trincheras a unos cientos de metros en la meseta Doberdò y frente a la localidad de San Martino del Carso, mientras que en la zona de San Miguel cayó una importante trinchea Austro-Húngara situada (medidas 140 y 170) en donde las tropas italianas fueron capaces de amenazar la parte superior de la montaña. Delante de Gorizia, incluyendo Podgora y Monte Sabotino, los ataques italianos no tuvieron éxito, y también a lo largo del Isonzo, la línea defensiva de Austria se mantuvo casi sin cambios [39]. Una vez más, el Comando Supremo italiano insistió con ataques frontales pero la mala coordinación de la artillería italiana con planes para atacar a la infantería fracasaron. Cabe destacar que a los soldados italianos empezaban a faltar municiones y esto llevó a Cadorna a detener los ataques. [40] El próximo otoño Cadorna ordenó nuevos ataques contra las posiciones enemigas, que por su parte, aprovecharon la tregua para reforzar y consolidar ubicaciones operativas. A pesar de los esfuerzos de las fuerzas armadas desplegadas segundo y tercero batallón delante de Gorizia y la del Carso en Monte Nero, los dos nuevos ataques planeados por el general Cadorna no llevaron a un efecto deseado. Los italianos lograron conquistar y a la vez perder la aldea destruida de Oslavia, y consiguieron llevar de muy poco más adelante la línea de trincheas en el frente de Doberdò. A finales de 1915, el ejército italiano a lo largo del Isonzo registró un total de 235 000 pérdidas (muertos, heridos y enfermos, prisioneros y desaparecidos), mientras que los austriacos, se defendía casi exclusivamente, sufrieron pérdidas de más de 150.000 soldados. [39] Los austro-húngaros comenzaron a preocuparse por sus perdidas, pero su sistema de defensa realmente continuaba a ser muy efectivo, su sistema llevó a que más de una vez los italianos pudieran ver sus esfuerzos fracasados. En invierno se había llegado a un punto en que ninguno de los dos frentes quería mas atacar, porque las pérdidas por ambas partes fueron altas y ya ninguno podía permitirse el lujo de continuar una lucha hasta el último hombre.




Comentarios